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OBAMA Y CALDERÓN,
HERMANOS DE DOLOR
Por Gerardo
Reyes Gómez (LD 30-08-10)
Aunque usted
no lo crea, como reza el famoso estribillo de Ripley, Barack Obama y
Felipe Calderón comienzan a ser un poco hijos del mismo dolor: del
repudio a su gestión presidencial.
Calderón,
porque en buena medida perdió el apoyo de la sociedad mexicana y
ahora el rechazo a su gestión se ha generalizado a niveles
peligrosos y Obama porque esta sujeto a una permanente campaña de
desprestigio que le gana enemigos.
En el caso
de Calderón el desencanto social se debe a que al “Peque” nada le
sale bien. A las mentiras y el enorme número de políticas fallidas,
desde hacerse llamar “el presidente del empleo”, hasta ver el
fracaso de su guerra particular contra las victoriosas fuerzas de la
delincuencia organizada, que lo tiene contra las cuerdas, recibiendo
el inclemente castigo de cuero de un púgil, cada vez más atrevido y
poderoso.
El caso de
Obama a quien el pueblo estadounidense le esta quitando su apoyo,
debido a una estrategia muy efectiva de comunicación mediática
orquestada por la derecha, mediante un pequeño, pero muy efectivo
grupito de archimillonarios que cuentan con todo lo necesario para,
también, hacerlo caer en la total impopularidad. A pesar de contar
Bacrack Obama con el poder político presidencial, son tan poderosos
y decididos sus oponentes, que han logrado con un campaña mediática
nacional restarle buena parte del apoyo popular a sus campañas.
Si bien
Barack Obama cuenta con instrumentos poderosísimos para intentar
contrarrestar la ofensiva, no se percató a tiempo del grado de
encono de sus enemigos. La gente pensante que rodeó a George Bush
durante su presidencia se alineó como un solo hombre contra Obama y
no hay acción que éste inicie que no sea acremente criticada desde
medios tan poderosos como el canal de televisión Fox. Es, desde
luego, un problema grave de lealtades políticas.
El centro de
financiamiento de los enemigos de Obama está en Texas y para ser
precisos en Houston. Donde curiosamente tienen su asiento los
poderosos consorcios petroleros mundiales. Decir Houston es decir
Bush padre y toda su poderosa red financiera en torno al complejo
internacional del petróleo. Y, por si eso no fuera suficiente,
también está la otra red, la CIA, que le da sustento de
inteligencia, total y definitivamente adicta al clan del primer Bush
que ocupó como oficina de trabajo el Salón Oval de la Casa Blanca.
Así que Obama si tiene un gran enemigo al frente, aunque para
camuflarlo den la cara dos muy poderosos hermanos empresarios David
y Charles Coch, quienes representan al grupo de poder del resto de
los millonarios que, tras bambalinas mueven la fichas políticas de
la estrategia encaminada a mermar el poder de la presidencia de
Obama, mediante ataques directos a su popularidad.
Tiempos de
guerra y definiciones. Ni Obama, ni Calderón, con todo y su
Televisa, están a salvo de los juicios de las sociedades que dicen
representar, sin embargo, claramente se aprecia que el campo de
batalla en ambos casos es el mismo: el del poder mediático de ambos
países: la guerra de los “decires”.
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